Inicio > Roma > Un paseo de la Piazza Navona a Campo dei Fiori

Un paseo de la Piazza Navona a Campo dei Fiori

jueves, 1 de octubre de 2009

vuelos baratos a Roma

Si estás buscando vuelos de última hora para viajer este mes te vamos a hacer una sugerencia. Es una época magnífica para visitar Roma: temperaturas suaves y luz otoñal para moverse por la ciudad sin agobios o sentarte en una terraza a disfrutar de un helado. Además octubre es la fiesta del barrio de los anticuarios, una zona que comprende parte de Campo dei Fiori y la Piazza Navona enmarcada por las vías Coronari y Giulia (donde vivió Rafael con su amante).

¿Te decides a buscar vuelos baratos a Roma? Entonces vamos a hablar de este pedazo de la capital que no está caracterizado por el arte de los césares sino por el del Renacimiento. La vida urbana de Campo dei Fiori -muy animada, incluso de noche, gracias a su oferta de restaurantes, cafés y heladerías- gira en torno a la plaza del mercado, cuyos puestos de verduras y pescados están rodeados de palacios y casas de la época: la Cancillería, donde estaba la administración de la Iglesia; el Monte di Pietá; el Pío Righetti; el Ricci; el monumental Farnese, diseñado por Miguel Ángel y actualmente embajada de Francia; y los dos únicos visitables, el Spada (por su colección de pintura del XVII) y el Piccola Farnesina (por las esculturas del artista Berracco). Como estamos en Italia tampoco faltan las iglesias, de las que se pueden citar (entre otras muchas): la Santissima Trinitá dei Pellegrini, refugio de los romeros recién llegados; la funeraria Santa María dell’Orazione e Morte; San Girolamo della Caritá (con una capilla de Borromini); Santa María di Montserrato (con una escultura de Bernini); y San’t Elligio Degli Orifici, que fue diseñada por Rafael.

El otro núcleo del que hablábamos era la vecina Piazza Navona. Si antes dominaba el Renacimiento aquí es el Barroco, empezando por las esculturas de sus tres famosas fuentes. Fueron concebidas por Bernini aprovechando el lugar donde se levantaba un circo de carreras, de ahí esa curiosa forma alargada, aunque es la central, llamada dei Quattro Fiumi (Cuatro Ríos: Nilo, Danubio, Ganges y La Plata), la que sostiene el emblemático obelisco. Titiriteros, pintores y vendedores ambulantes se unen a los miles de turistas y paseantes que se mueven por este espacio fotografiando también aquí la multitud de palacios y templos que lo circundan. El Palazzo Madama, por ejemplo, que alberga hoy al Senado italiano; o el Massimo alle Colone, con una magnífica columnata de Peruzzi; o el Braschi, sede del Museo de la ciudad y en cuyo exterior hay una curiosidad: la estatua de Pasquino, donde se colgaban versos satíricos. Y de las iglesias, no te pierdas San’t Agnese in Agone, obra de Borromini; Santa Maria dell Anima; y San’t Andrea della Valle, que el compositor Puccini inmortalizó en su ópera Tosca. Tampoco hay que olvidar el convento de los Filippini, con su Torre del Reloj diseñada por Borromini.

Categories: Roma Tags: , ,
Comentarios cerrados.