Inicio > Valencia > Día de Valencia

Día de Valencia

lunes, 5 de octubre de 2009

vuelos baratos a Valencia

El próximo viernes 9 de octubre es el Día de la Comunidad Valenciana, una buena excusa para buscar vuelos baratos a Valencia y disfrutar un fin de semana largo en la ciudad del Turia.

Las raíces de esta festividad se remontan a la Edad Media, cuando el rey Jaime I el Conquistador se apoderó de este territorio levantino, hasta entonces en poder de los taifas moros. Corría el año 1238 y Jaime hizo su entrada triunfal en la ciudad, que pasó a la Corona de Aragón aunque formando un reino propio, el de Valencia. Un siglo después, en el contexto de una gran hambruna originada por unas malas cosechas, los habitantes decidieron recordar el centenario del evento y salir en procesión, pidiendo ayuda a su patrón, San Dionís. Desde entonces nunca dejó de celebrarse dicho acontecimiento, salvo en tiempos de Felipe V, que lo prohibió, y la etapa franquista, en la que no se llegó a impedir pero sí a desnaturalizar. Por fín, en 1976 se decidió extender lo que era sólo una fiesta local a toda la Comunidad

Actualmente los festejos comienzan el día anterior con el lanzamiento de fuegos artificiales cerca del río. Al día siguiente, el Palacio de la Generalitat sirve de marco para la entrega de unos premios a las personalidades más distinguidas de la región, pasando entonces el centro de atención al Ayuntamiento. Allí se lleva a cabo el descenso de la senyera, la bandera regional, desde el balcón principal; la tradición dice que se baja así porque este símbolo no puede inclinarse ante nadie. Dicha senyera es sacada por las calles al ritmo del himno valenciano en lo que se llama la Procesión Cívica, evocación de aquella procesión de 1338 en la que los ciudadanos exhibieron el Estandarte Real. La actual es de 1928 porque su predecesora estaba en mal estado. El recorrido la lleva primero a la Catedral para cantar un Te Deum en su honor y luego a la plaza de Alfonso el Magnánimo, en la que se depositará una ofrenda floral ante la estatua de Jaime I, al fin y al cabo causante de todo. Con su devolución a la Casa Consistorial termina la ceremonia. Una típica mascletá es la señal que lo indica.

Precisamente la afición levantina a estas tracas pirotécnicas marca las características de una costumbre gastronómica del día. Puesto que San Dionís es el equivalente de San Valentín en la región, y dado que Felipe V prohibió el lanzamiento de petardos allá por el siglo XVIII, los enamorados valencianos regalan a sus novias un pañuelo anudado con mazapanes artesanos dentro que se llama mocadorá. Los dulces tienen forma de cohetes: ya que no se podían lanzar, se comerían, debieron pensar. Alguno de los pastelillos reciben nombres ad hoc, como Tronador; otros atienden más a su faceta amorosa y unen una forma erótica al nombre: Piruleta.

Sea por los mazapanes, sea por los actos tradicionales, o sea simplemente por disfrutar de la preciosa Valencia, te aconsejamos que te pongas a buscar ya billetes de avión. No te costará, pues abundan los vuelos de bajo coste con destino al aeropuerto de Manises.

Comentarios cerrados.