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El edificio Dakota

Lunes, 6 de diciembre de 2010

vuelos baratos a Nueva York

Si hace poco más de un mes se celebró el aniversario del nacimiento de John Lennon, pasado mañana (miércoles 8 de diciembre) se cumplirán treinta años de su muerte. Ocurrió en Nueva York una fría mañana de invierno, cuando un perturbado fan de The Beatles llamado Mark David Chapman tiroteó cuatro veces por la espalda al cantante. De nada sirvió el rápido traslado del herido al cercano Hospital Roosevelt: Lennon falleció alcanzando definitivamente la categoría de mito y Chapman fue condenado a dos décadas de cárcel, donde aún sigue pese a solicitar el indulto.

El asesinato se produjo a la entrada del famoso Dakota Building, donde el artista y su mujer Yoko Ono tenían alquilados varios apartamentos para vivir (ella aún reside allí). Fue el detalle que faltaba para redondear la historia anecdótica y siniestra de este edificio construido entre 1880 y 1884 por el estudio de arquitectos Henry Jamesway Hardenberg para Edward Clark, el magnate dueño de la empresa de máquinas de coser Singer. Se alza en la esquina de la calle 72ª; justo al lado de Central Park West, que era el sitio favorito para pasear de Lennon y Yoko, donde ésta esparció las cenizas de su marido y donde hoy está el monumento a su memoria, el Strawberry Fields. El nombre Dakota no se debe a su ubicación (aislada en el casi despoblado Manhattan decimonónico, como el territorio indio), sino a que a su dueño le gustaba ese estado.

Es una casa de estilo francés, que estaba de moda por entonces, aunque incorpora elementos arquitectónicos del renacentismo alemán como los pronunciados tejados a dos aguas. De planta cuadrada estructurada en torno a un patio central al que se entra por un arco de entrada en la fachada principal, originariamente creado para permitir el paso de los coches de caballos, en aquellos tiempos fue una novedad que tuviera viviendas con ventanas a ambos lados, exteriores e interiores. En total había sesenta y cinco apartamentos, todos ellos de altísimos techos (más de cuatro metros) y suelos de maderas nobles (caoba, roble), además de poseer cada uno entre once y veinte habitaciones. Además ninguno era igual a otro y estaban dotados de luz eléctrica, ascensor, calefacción central e incluso un gimnasio en la buhardilla. Para completar ese marcado carácter elitista, en la parte trasera había jardines con pistas de tenis y croquet.

Elitista lo sigue siendo, pues para habitar entre sus paredes no sólo hay que pagar auténticas fortunas sino también obtener el visto bueno de todos los vecinos. Antonio Banderas y Melanie Griffith, por ejemplo, no lo consiguieron; Alec Baldwin sí pero tuvo que aflojar nada menos que ocho millones de dólares. Y es que en el Dakota siempre hubo inquilinos ilustres del mundo de la farándula, desde cantantes como Paul Simon (el de Simon & Garfunkel), Roberta Flack o Bono, hasta bailarines como Rudolf Nureyev y músicos como Leonard Bernstein. Mención aparte merecen los actores: Lauren Bacall, Judy Garland, Robert Ryan, Jason Robards, Steve Guttemberg, Jennifer López…

Decir que también albergó a Boris Karloff puede servir como introducción al aspecto tenebroso del lugar. Porque ya tenía mala fama antes del crimen de Lennon, dado que otros de sus vecinos fueron el oscurantista Aleister Crowley y el brujo Gerald Brossau Gardner. Este último parece ser que sirvió de inspiración a Roman Polanski para uno de los personajes de La semilla del Diablo, película que rodó en el Dakota (donde se reabautiza como Bramford Building) poco antes de que Charles Manson y sus adeptos asesinaran salvajemente a su esposa embarazada y varios amigos. La casa es fotogénica porque también aparece en Vanilla Sky, por eso muchos cinéfilos que reservan vuelos baratos a Nueva York aprovechan para hacer una visita; al fin y al cabo está catalogada como Lugar Nacional de Interés Histórico desde 1976.

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