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Excursiones guiadas por Dragonera

lunes, 16 de septiembre de 2013

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No es frecuente tener en mente una excursión a Dragonera cuando se toma alguno de los vuelos baratos a Mallorca, quizá porque ésta es tan grande y tiene tanto que ofecer que no hay tiempo para más. Pero si se consigue hacer un hueco o ya se conoce la isla principal tan bien que se buscan nuevos rincones para ver, una interesante opción es acercarse a Dragonera.

Se trata de un pequeño islote situado al oeste de Mallorca, de poco más de 3 kilómetros de largo por medio de ancho, con una escarpada superficie que sobresale del agua 360 metros en su punto más alto. Desde 1995 está protegido, junto a sus vecinos islotes Pantaleu, Mitjana y Calafats, como Parque Natural, tras un intento fallido de edificar en su suelo un complejo turístico.

Dragonera no debe su nombre a ningún dragón, ni siquiera en leyenda, pues se trata de una derivación fonética del latín traco, que significa hendidura en la tierra, en referencia al mencionado abrupto relieve que la caracteriza (aunque curiosamente, a las lagartijas se las llama dragones en mallorquín).

Respecto a las visitas, una asociación cultural balear sin ánimo de lucro llamada United Fans Group organiza excursiones guiadas al islote desde el puerto mallorquín de Sant Elm, recorriendo su pequeña superficie para descubrir sus modestos pero interesantes encantos. Dichas visitas, que tienen lugar en verano, se extienden a los islotes de Pantaleu y Mitjana.

En total se puede elegir entre cuatro rutas diferentes. Una, a las ruinas del faro que coronaba el pico Na Pòpia, el punto más alto de la isla, dura tres horas. Otra también tiene un faro como objetivo, aunque convertido en museo sobre la profesión de torrero: el de Tramuntana, en un paseo de una hora. La tercera repite el concepto con el faro de Llebeig, erigido en el pico Popi sobre un torreón defensivo que aún conserva un cañón apuntando al mar, en dos horas y media.

Por último, está la necrópolis de Es Lladó, donde se alzan el embarcadero, el centro de visitantes y una recoleta cala permite darse un baño; desde allí se puede ir hasta la punta Na Miranda en la visita más breve, de media hora. Decir, no obstante, que estas cuatro rutas también se pueden hacer por libre, sin guía.

Foto: Antoni Sureda en Wikimedia

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