Inicio > Sevilla > Remar en la sevillana Plaza de España

Remar en la sevillana Plaza de España

viernes, 3 de febrero de 2017

No cabe la menor duda de que uno de los grandes atractivos de un vuelo a Sevilla es acercarse a la emblemática y espectacular Plaza de España, uno de los iconos de una ciudad que va bien surtida de ellos y que además sirve para promocionarla por el mundo, pues no hay que olvidar que ha sido escenario de algunas importantes películas.

La Plaza de España es, probablemente, el rincón estrella del Parque de María Luisa, la zona verde más importante de la capital andaluza; un lugar repleto de sorpresas a cada paso, desde ese pequeño pabellón exterior que es el Costurero de la Reina hasta la glorieta de Gustavo Adolfo Bécquer, pasando por la fuente de los Leones o la isleta de los Patos, entre otras áreas capaces de satisfacer la curiosidad y la tarjeta gráfica de la cámara de fotos.

La inconfundible imagen de la plaza se basa en su forma semicircular, delimitada por la construcción arquitectónica de ladrillo con columnata -done están los famosos azulejos con escudos- que diseñó Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, pero también en el gran estanque que ésta tiene delante rodeando el atrio central y que es salvado por pequeños puentes de piedra. Este estanque, que se alarga en forma de ría o canal, puede recorrerse en barca, lo que constituye un atractivo extra para el visitante.

Así, desde que el lugar fue sometido a una ambiciosa restauración y reabierto en 2010, en el extremo hay un mini-embarcadero con lanchas de alquiler. Es una recuperación del pasado, ya que el proyecto original de González lo incluía (con góndolas venecianas, nada menos), aunque después se eliminó y el canal estuvo seco durante varios años. Ahora vuelve por sus fueros y con un éxito rotundo, a juzgar por las largas colas que se forman para probar incluso en pleno verano, bajo el implacable sol de Sevilla.

Por tanto, todo aquel que se vea capaz de bogar a lo largo del medio kilómetro que mide la ría (por 14 metros de ancho; y que nadie tema por un naufragio, que la profundidad no pasa de 1,20), puede probar si es paciente para esperar turno y paga los 5 euros de tarifa. el recorrido dura aproximadamente media hora.

Categories: Sevilla Tags: ,
Comentarios cerrados.