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Visitas guiadas a refugios antiaéreos de la Guerra Civil en Alicante

miércoles, 11 de abril de 2018

El turismo de guerra es una variedad viajera que atrae no sólo a un público especializado especialmente interesado en la militaria sino también a a otro deseoso de descubrir su pasado y su historia. Por esa razón, desde un tiempo a esta parte es posible visitar algunos sitios relacionados con la Guerra Civil Española que han sido recuperados del abandono y olvido en que habían caído; en algún caso, incluso están restaurados.

Es una de las nuevas cosas que podrá hacer quien reserve alguno de los vuelos a Alicante y quiera ver algo más allá de lo clásico que suele venir en las guías o, al menos, compatibilizarlo. Y es que la La Concejalía de Memoria Histórica del ayuntamiento alicantino ha puesto en marcha la posibilidad de descubrir los refugios antiaéreos que se construyeron o habilitaron en la ciudad durante la contienda que sacudió España entre 1936 y 1939.

En concreto, se trata de visitas guiadas a los refugios ubicados en las plazas Séneca y Balmis. El primero es un ejemplo de lo que espera a los curiosos: quedó al descubierto en 2011 durante una remodelación de la estación de autobuses de dicha plaza, cuenta con un pequeño centro de interpretación instalado en una sección del parque de bomberos tras el traslado de éste. En él se exhibe material de época como carteles, portadas de prensa de entonces, reproducciones de las bombas que lanzaron sobre la urbe los aviones nacionales e italianos, además de un vídeo informativo.

Luego se pasa al refugio propiamente dicho, cuyo acceso original era por una trampilla que aún persiste, aunque ahora se baja por sendas escaleras en los flancos. La baja altura del techo, que obliga a avanzar con cuidado, y los grafitis de las paredes instando a no detenerse, a guardar silencio o a permanecer alerta ante posibles espías son cosas que sirven para meterse en situación y crear un ambiente de retorno al pasado, algo a lo que ayudan las sensaciones visuales (semioscuridad), auditivas (sirenas de alarma aérea, grabaciones de aviones, recreación de explosiones) e incluso odoras (intensa humedad).

El lugar consiste en un largo pasillo, aproximadamente un centenar de metros, con pequeños habitáculos abiertos a cada lado para que la gentes e acomodase dejando la zona central libre para el paso. Cabían unas mil doscientas personas, aunque seguramente entrarían más cuando había una emergencia. Que no fueron pocas, teniendo en cuenta que se registraron hasta ochenta y tres bombardeos en Alicante, pues al fin y al cabo fue el último punto de resistencia de la República.

A este refugio de Séneca se le sumó en 2017 el de Balmis. Ambos se recorren en visitas guiadas previa reserva que tienen el mismo horario (lunes, miércoles y viernes a las 10:00, sábados a las 12:00 y 17:00, y domingos a las 12:00) e idéntica tarifa (5 euros, 3 en reducida y gratis los menores de 6 años). Se pueden hacer en castellano, valenciano o inglés.

IMAGEN: Bombarderos Savoia-Marchetti italianos como los que operaron sobre Alicante – Andrea Nicola en Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

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