Inicio > Sevilla > Una visita al Acuario de Sevilla

Una visita al Acuario de Sevilla

jueves, 16 de agosto de 2018

Coger un vuelo a Sevilla y plantarse en la capital andaluza en pleno verano requiere, entre otras cosas, valor para enfrentarse a las altas temperaturas que van a machacar al visitante desde la mañana hasta la noche. Por supuesto, no queda más remedio que sobrellevarlo si se está pensando en conocer sus principales atractivos turísticos, caso de la Giralda, la Torre del Oro, la Catedral, los Reales Alcázares o la Plaza de España, por citar sólo algunos.

Ahora bien, se puede añadir a la agenda alguna alternativa refrescante y no tan conocida. Y pocos sitios parecen más refrescantes ante el calor tórrido como el fondo del mar. Más de uno se preguntará cómo ver el fondo marino en una ciudad interior, claro. La respuesta es acercarse al Acuario, donde por un tiempo uno puede escapar a la realidad y rodearse de agua sin mojarse mientras contempla más de once mil animales pertenecientes a unas cuatrocientas especies.

Están ubicadas en reproducciones de sus hábitats naturales: cinco ecosistemas (Guadalquivir, Atlántico, Oceanario, Indo-Pacífico y Otras áreas) a los que recientemente se han incorporado dos renovados, la Selva tropical y el Manglar, fruto de la reforma llevada a cabo este año 2018. Tiburones, rayas, varanos, tortugas, aves acuáticas… Hay que hacer una mención especial a las medusas porque ahora hay una exposición sobre ellas titulada Medusas. El latido del mar.

También merece la pena destacar la sección El viaje de Magallanes, que ilustra sobre la primera vuelta al mundo (que zarpó precisamente de Sanlúcar de Barramaeda tras descender por el Guadalquivir y concluyó el viaje de vuelta en Sevilla). Otra actividad interesante es la posibilidad de hacer una visita VIP a rematar con una cena en el propio acuario (el menú incluye especialidades como croquetas de Torta del Casar, tosta de jamón con huevos de codorniz o milhojas de presa ibérica con pastel de queso, tomate cherry y espárragos).

Y puestos a vivir experiencias, no hay que olvidar la noche con los tiburones del Oceanario, durmiendo rodeados por estos fascinantes seres; algo que ha tenido un éxito extraordinario entre los niños. ¿A que el calor ya no asusta tanto?

Categories: Sevilla Tags: ,
Comentarios cerrados.