Inicio > Tenerife > Visitando el Observatorio del Teide

Visitando el Observatorio del Teide

viernes, 11 de enero de 2019

A priori, un observatorio astronómico no parece un sitio turístico. Se trata, al fin y al cabo, de un lugar de trabajo, no de ocio, y además no todo el mundo se interesa por la ciencia ni por el universo. Pero quien reserve algún vuelo a Tenerife para pasar unos días en la isla, bien podría hacer un hueco en su agenda para acercarse hasta el Observatorio de Izaña, también conocido como Observatorio del Teide porque está ubicado en sus inmediaciones, tal como se aprecia en la foto.

Es decir, que la consabida -y recomendable- visita al pico más alto de España podría rematarse con otra en la misma jornada al sitio y seguro que quien lo haga no se arrepentirá; no todos los días puede verse de cerca el mayor observatorio solar del mundo ni se cuenta con un cielo tan impoluto como el de la isla con unas condiciones meteorológicas que favorecen esa actividad, al quedarse las nubes por debajo de la cota en la que se sitúan las instalaciones, 2.390 metros.

De hecho, por eso se han construido dos importantes centros de ese tipo en Canarias: uno es el citado tinerfeño; otro, el del Roque de los Muchachos, en La Palma. Juntos constituyen el llamado Observatorio Norte Europeo. Fundado en 1959 (aunque el telescopio se colocó en 1964), al principio dependía de la Universidad de La Laguna, aunque luego se creó el IAC (Instituto de Astrofísica de Canarias) y asumió las funciones de gestión.

Hoy no tiene un único telescopio sino 16, de los que 13 son nocturnos y 3 solares, la mayoría dependientes de organismos internacionales, incluyendo la ESA (Agencia Espacial Europea). El más grande -mayor de Europa y de los primeros del mundo- se llama GREGOR y tiene una lente de metro y medio de diámetro pero todos han colaborado en una serie de descubrimientos astronómicos, desde docenas de exoplanetas a Teide 1 (una enana marrón), pasando por un agujero negro en la propia Vía láctea.

El observatorio es visitable, con guías en español, inglés y alemán que hacen un recorrido de hora y media, a veces combinándolo con otras cosas (el Parque Nacional, excursiones de observación nocturna, etc), durante el que se muestra alguno de los telescopios y se proyecta un vídeo didáctico, antes de ofrecer realizar una observación solar con telescopios más pequeños pero profesionales.

Todo ello los lunes a las 12:00 miércoles a las 15:00 y domingo a las 11:00 si se quiere el idioma español. La entrada cuesta 21 euros, aunque los niños de 8 a 16 años entran gratis (no se admiten menores). No es barato pero tampoco se trata de un lugar de ocio puro, de los que tanto abundan en Tenerife sino de una experiencia distinta y única.

Categories: Tenerife Tags: ,
Comentarios cerrados.